Ballesteros alerta de la necesidad de uniformidad legislativa en la directiva europea de asistencia transfronteriza

CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL VICEPRESIDENTE DE LA FNCP

Ballesteros alerta de la necesidad de uniformidad legislativa en la directiva europea de asistencia transfronteriza

La normativa exige autorización del país de origen para ser atendido

Javier Barbado. Madrid
El vicepresidente de la Federación Nacional de Clínicas Privadas, Valentín Ballesteros, ha defendido en la European Medical Travel Conference, celebrada en Barcelona, la postura del colectivo frente a la directiva comunitaria de asistencia sanitaria transfronteriza, que interpreta como una oportunidad para el sector sanitario privado siempre y cuando se armonice su aplicación uniforme en los diferentes países de la Unión Europea, ya que, si no, “se corre el riesgo de que un tratamiento o intervención válidos en España no se lleve a cabo en Alemania, por ejemplo”.

 

Valentín Ballesteros, vicepresidente de la FNCP y gerente del Hospital Virgen de la Paloma de Madrid.

 

Asimismo, Ballesteros se ha mostrado crítico con la prerrogativa de que el ciudadano o paciente deba pedir permiso al Gobierno de su país para ser atendido en otro, tal como está redactado el documento aprobado por la Comisión Europea. “Esta situación origina trabas y pone cortapisas si uno quiere ir a que le operen en otra nación; además, la autorización previa se reserva a los procesos caros, pero la indefinición del término permite a los Estados disponer de discrecionalidad a la hora de concederla”, explicó.

De acuerdo con el vicepresidente de la FNCP, la reunión en Barcelona ha servido de plataforma para que la Comisión Europea y sus órganos de control expongan los objetivos que anhelan sean cumplidos a raíz de la nueva directiva, a saber: “Que el sistema sea más transparente, efectivo, accesible, eficiente, y dotado de más calidad y seguridad”.

En el mismo contexto, Ballesteros ha recordado que la sanidad privada será, en última instancia, el principal agente que absorba la demanda de asistencia sanitaria a ciudadanos procedentes de otros países comunitarios, ya que los servicios de salud públicos o estatales, “sobre todo en España”, se encuentran saturados en este sentido con largas listas de espera en su funcionamiento.

La directiva europea de asistencia sanitaria transfronteriza fue aprobada el pasado mes de marzo y deberá ser cumplida por los países integrantes de la Unión Europea antes de octubre de 2013.