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Seguridad y humanidad, máximas en la Unidad de Cuidados Intensivos

Su tecnología médica es capaz de anticiparse a lo que sucede al paciente

GUADALAJARA

DR. MIGUEL ÁNGEL PÉREZ OVIEDO

Los antecedentes de la medicina intensiva se remontan a hace más de 30 años, representados notablemente por la famosa enfermera Florence Nightingale en la Guerra de Crimea.

En este contexto surgió la idea de concentrar a los enfermos críticos en un área común y apostar por su recuperación. Anteriormente, se había experimentado con éxito en casos de insuficiencia res- piratoria durante las epidemias de poliomielitis que azotaron Europa y Norteamérica a mediados del siglo XX, así como en los heridos del campo de batallas en las guerras de Vietnam y Corea.

 

En sus inicios, esta nueva unidad reunía especialistas diversos, pero la necesidad de adoptar nuevas estrategias terapéuticas y desarrollos tecnológicos impulsó la aparición de la medicina intensiva como una nueva especialidad, reconocida en España en 1978.

La medicina intensiva, o cuidados intensivos, es la parte de la medicina que atiende a pacientes con alteraciones fisiopatológicas tan graves que representan una amenaza actual o potencial para su vida, enfermedad que debe ser presumiblemente reversible. O lo que os lo mismo, no tiene por qué causar fallecimiento el fallo de un órgano o sistema (pulmón, coagulación...).

Postoperatorioseguro

Esta especialidad se ocupa también de los pacientes sometidos a intervenciones quirúrgicas que presentan un riesgo tanto para su vida como para sus funciones; todo depende del grado de complejidad de la operación, de los factores de riesgo del enfermo y de las complicaciones frecuentemente esperadas, como las hemorragias.

Por todo ello, las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), también conocidas como UVI, están

dotadas de unos medios tecnológicos que avisan precozmente de lo que le está sucediendo al paciente para atajarlo de forma inmediata, anticipándose a situaciones de difícil solución.

Carácter comprensivo

Pero los aparatos no suplen el factor humano. Es más, la formación profesional adecuada, junto con el carácter comprensivo y humanitario del personal que integran el servicio, es fundamental para que el paciente se sienta protegido psicológicamente al sentir siempre a su lado un profesional que le trata con cariño y le aporta seguridad. Esto lo saben muy bien los especialistas del Hospital Virgen de la Paloma, altamente cualificados, entrenados y dotados de unas cualidades humanas que trasmiten la seguridad y la eficacia total del servicio.

En cuanto a sus instalaciones, la Unidad de Cuidados Intensivos del centro alberga espacio suficiente para el número de camas de hospitalización general. Cada una de ellas está dotada de los medios de monitorización adecuados para controlar las funciones vitales: ECG, arritmias, TA invasiva (intraarterial) como no invasiva (manguito), frecuencias cardíaca y respiratoria, saturación de O2.

También incluye un aparato de respiración mecánica por cama y marcapasos externo de urgencia. Independientemente de su complejidad y riesgo, la UCI del Hospital Virgen de la Paloma garantiza el correcto seguimiento y trata- miento de los pacientes some- tidos a cirugías programadas de traumatología, aparato digestivo (laparotómica y laparoscópica), urología, neurocirugía, cirugía vascular, maxilofacial, estética y torácica. Asimismo, el centro cuenta con un gabinete de hemodinámica para coronariografías y aplica dilataciones de las arterias coronarias (ACTP), colocación de Stent intracoronarios y de marcapasos definitivos y marcapasos desfibriladores.

Todo bajo control

En condiciones normales tras una cirugía programada, los pacientes ingresan en UCI las horas necesarias hasta la ausencia de complicaciones, muchas de ellas esperadas y, por tanto, bajo control. En cualquier caso, el alta se retiene hasta que cumplen todos los requisitos estrictos de estabilidad clínica, lo que no siempre coincide con los deseos de los allegados del paciente, quienes se sienten falsamente seguros si su familiar permanece en UCI.

Ocasionalmente, desean ver al enfermo recién llegado a la unidad sin darse cuenta de que ese momento es fundamental para su atención hasta su estabilización definitiva. La prioridad del personal del Hospital Virgen de la Paloma es atender el paciente por encima de todas las cosas y hay que tener en cuenta que, en ocasiones, el paciente sufre des- orientación, alucinaciones, cuadros de agitación psicomotriz, crisis de pánico..., estados que transmiten a sus familiares creándoles preocupación. Esta situación es transitoria y desaparece al salir de la UCI.

Por otra parte, un paciente crítico o potencialmente crítico no puede recibir visitas porque, además de parte de impedir su reposo y tranquilidad, éstas interferirían con la atención y el normal funcionamiento del servicio.

Sin embargo, según los protocolos establecidos, el personal del Hospital Virgen de la Paloma atienden las consultas de los fami- liares una vez al día, sobre todo en situaciones graves y prolongadas, siempre y cuando no se produzcan variaciones que ensombrezcan el pronóstico. La razón es que una excesiva información puede llegar a angustiar al familiar, puesto que en realidad lo más importante es conocer la evolución del enfermo en las últimas 24 horas.