El Hospital Virgen de la Paloma cuenta con dos máquinas extracorpóreas que utilizan energías de fragmentación.

 

GUADALAJARA

 

Dr. Francisco Javier Burgos

La formación de cálculos urinarios es frecuente en la población general, especialmente entre la tercera y quinta décadas de la vida.

 

De hecho, se estima que hasta un diez por ciento de los habitantes de las sociedades industrializadas en el curso de su vida presentan epi- sodios de cólico nefrítico, esto es, un cuadro de dolor en el abdomen que se asocia al desplazamiento de cálculos desde el riñón a la vejiga a través del uréter.

 

La causa por la que se forman estas piedras en el interior del riñón son múltiples. Entre ellas, se encuentran los hábitos dietéticos, la producción excesiva de algunas hormonas o el manejo inadecuado de algunas sales, como el calcio, el ácido úrico, el oxalato o el fosfato, por parte del riñón.

 

Aun así, algunos pacientes fabrican cálculos sin que esté claramente establecida la causa. Ocasionalmente, algunos pacientes forman cálculos por una causa hereditaria. La composición más frecuente de los cálculos renales es el oxalato cálcico, seguidos del fosfato cálcico y del ácido úrico.

 

Evolución del tratamiento

 

El tratamiento de los cálculos renales ha sufrido una auténtica revolución en las últimas décadas. Así, hasta el comienzo de los años 80, la cirugía abierta constituía la única alternativa. Dado que la formación de los cálculos se podía repetir a lo largo de la vida en algunos pacientes, esto obligaba a que tuvieran que ser intervenidos en múltiples ocasiones.

 

En esa época, se desarrollaron dos tipos de técnicas que han cambiado por completo el tratamiento de esta enfermedad. Por un lado, las técnicas endoscópicas permiten el acceso al uréter y al riñón, bien a través de la uretra y la vejiga (ureteroscopia), o bien a través de una punción del riñón que posibilita la introducción de endoscopios dentro del mismo (nefrolitotomía percutánea). Además, se han desarrollado endoscopios ultrafinos con chips en la punta que permiten una excelente calidad de imagen y la utilización de fibras de láser para la fragmentación, lo que hace que las técnicas endoscópicas sean mínimamente invasivas y altamente resolutivas.

 

Transmisión de ondas

 

Por otro lado, la litotricia extra-corpórea por onda de choque ha permitido la fragmentación de los cálculos por la simple transmisión de ondas de diferente tipo de energía (electrohidráulica, electromagnética o ultrasónica) hasta el cálculo a través de la piel del paciente. Esta técnica, que nació de una aplicación a la medicina de algo inicialmente ideado para dañar las carcasas de los aviones enemigos durante la II Guerra Mundial, se convirtió en el tratamiento de elección de los cálculos del aparato urinario. Inicialmente, eran equipos muy voluminosos, caros y poco versátiles que exigían la inmersión del paciente en una bañera.

 

En la actualidad, los equipos del Hospital Virgen de la Paloma de Madrid son mucho más reducidos de tamaño, eficaces y funcionales, permitiendo el tratamiento de modo ambulante sin necesidad de ingreso ni anestesia. Por tanto, el tratamiento de los cálculos del aparato urinario en la actualidad es recomendable realizarlo en Unidades de Litotricia y Endourología en las que se lleven a cabo de modo integrado y coordinado todas las técnicas modernas disponibles en este momento. Esto permite individualizar para cada cálculo el tratamiento, eligiendo la técnica más eficaz, menos invasiva y mejor adaptada a las características del paciente.

 

La Unidad de Litotricia y Endourología del Hospital La Paloma de Madrid cuenta con dos máquinas de litotricia extracorpórea que utilizan energías de fragmentación distintas, electrohidráulica y ultrasónica, así como un equipo de urólogos con una importante experiencia en técnicas endoscó- picas del aparato urinario. Esta combinación, junto con una do- tación de endoscopios rígidos y flexibles de última generación y un equipo de láser de Holmium para la fragmentación de los cálculos, permite un tratamiento integral de la litiasis del aparato urinario.